Te importa la calidad del sonido? Sonos Move 2: El mejor altavoz portátil
El Sonos Move 2 es un producto bastante curioso. Es 100 % portátil, con la calidad de sonido a la que nos tiene acostumbrada la compañía, con todas las ventajas que conlleva. La posibilidad de usar casi cualquier plataforma de streaming de música —incluyendo Spotify, Apple Music, Amazon Prime Video, entre otros— con bastante facilidad. Pero es grande. No es el altavoz pequeño y portátil que comúnmente vemos —Eso lo ofrece Sonos con el Roam—. Está diseñado, en realidad, para ser utilizado en situaciones donde quieres una mejor calidad sonido, que llene ambientes con buena potencia de volumen, pero que al mismo tiempo puedas moverlo de un lado a otro sin más.
Por ejemplo, dentro de casa, tenerlo cerca de la cocina, pero luego moverlo al escritorio para seguir escuchando música. O dejarlo en la terraza y, si hace falta, moverlo a la piscina en casa. En caso de que salgas de excursión, organices un pícnic en algún lugar rural, tener la posibilidad de llevarte el Sonos Move 2 y escuchar música sin preocuparte por la autonomía o que el volumen del altavoz sea tan bajo que no se escuche nada. Pero al mismo tiempo tiene un diseño, acabados, y funcionamiento que perfectamente puede estar totalmente estático en algún sitio de casa, sobre su base.
Es —de cierta forma— un altavoz híbrido con altas capacidades. El Sonos Move 2 es una actualización importante al Move que fue lanzado en 2021. Con algunas mejoras necesarias y casi que urgentes para hacerlo mucho más atractivo. ¿Vale la pena este altavoz portátil?
Sin perder de vista la calidad de sonido a la que nos tiene acostumbrados Sonos, el Move 2 es una actualización bastante necesaria a su altavoz portátil de alta gama. Ahora el sonido es en estéreo y la autonomía pasa de 11 horas a 24 horas, y ofrece nuevas funciones gracias a su puerto USB-C. No es un dispositivo para llevártelo al parque a escuchar música, pero sí que tiene sentido en casa, para moverlo de un lado a otro en la cocina, áreas de trabajo, garaje, piscina, patios o terrazas.
El Sonos Move 2 llega con dos mejoras fundamentales, una estética y una funcional que hacen al altavoz más interesante y capaz. Primero: han logrado aumentar la autonomía del altavoz a 24 horas. La generación anterior eran 11 horas. Bastante tiempo, pero con el doble de batería, te lo puedes llevar y olvidarte, incluso, de cargar la base, que es pequeñísima de todas formas.
La segunda mejora —y para mí la más importante—, es que el Sonos Move 2 es estéreo. La primera versión del altavoz es monoaural y se necesitan dos Move emparejados para obtener sonido estéreo. Lo cual elevaba el precio a los 1000 euros o casi 1000 dólares. Pero sobre todo restaba sentido al hecho que se trata de un dispositivo portátil. Aprendiendo las lecciones del Era 100, lo consiguen con dos tweeters angulares para separar los dos canales de sonido.
En cuanto a la funcionalidad del dispositivo, la interfaz física ha cambiado un poco. El altavoz adopta la barra táctil que introdujeron con los Era 100 y Era 300, para ajustar el volumen. Además de que soporta la activación de asistentes de audio, tanto Alexa como Google Assistant.
Por último, mientras que el Move de primera generación solo estaba disponible en color negro, el Sonos Move 2 se puede adquirir en blanco, negro y un nuevo color verde oliva que es el que enviaron para reseña y se ve bastante bien.
El Sonos Move 2 tiene un puerto USB-C multifunción bastante versátil. Lo que más me ha gustado es que se lo puedes usar para cargar un smartphone usando la energía almacenada en la batería del dispositivo. Es una función nueva que le da un poco más de sentido al dispositivo cuando estás fuera de casa.
Pero, al igual que los Era 100 y Era 300, puede ser usado para conectar, por ejemplo, un tocadiscos por medio del adaptador de puerto de 3,5 mm a USB-C.
Sonos también vende un adaptador combo con entrada de 3,5 mm y Ethernet. Para aquellos casos en que conexión Wi-Fi no es posible pero sí hay un cable de red disponible. Es un uso sumamente específico y probablemente no será necesario para la inmensa mayoría de personas. Pero, créanme, yo he estado en situaciones en que he necesitado conectar un Sonos a la red de esa manera.
El Sonos Move 2 incorpora 3 amplificadores digitales clase D, dos tweeters posicionados de forma angular para el sonido estéreo y un woofer medio que se encarga de los graves y bajos.
Tan solo por las capacidades estéreo la experiencia auditiva, comparada con el Sonos Move de anterior generación, es significativamente mejor. Pero como todos los productos de la compañía, ofrece una calidad de audio bastante buena.
Sin duda podemos hablar del «sonido Sonos». Todos los altavoces de la marca tienen características auditivas similares, que es de muy alta calidad y que no defrauda. Diría que esto es especialmente cierto en los últimos tres años con productos como el Arc, Beam 2, Era 100 y Era 300, productos que sorprendieron y siguen sorprendiendo por lo bien que suenan.
En esa línea, con los Move 2, Sonos claramente ha depositado mucho de ese aprendizaje sonoro en el producto. Lo he escuchado con diferentes estilos musicales, desde rock hasta electrónica, pasando por folk, temas acústicos o música clásica. En todos los casos lo el altavoz lo ha manejado muy bien y con buen balance entre altos y medios.
En mi opinión, el altavoz carece un poco de bajos, y es inevitable, ya que tan solo tiene un woofer medio para esas frecuencias, junto con los graves. Cuando pruebo productos de la marca primero escucho música sin tocar el ecualizador y suena bastante bien. En este caso sí que tuve que configurarlo para sacarle realmente jugo al Move 2.
En cuanto al estéreo, es muy bienvenido pero también nos topamos un poco con las limitaciones físicas del dispositivo. Hay mucho esfuerzo para crear separación de canales, y sí que la detectas, pero no pidamos imposibles. Al final es un dispositivo relativamente pequeño con tweeters que inevitablemente están juntos. El posicionamiento angular ayuda, pero no se pueden hacer milagros.
Pero insisto: el Sonos Move 2, en términos de calidad de audio, está por encima de muchos productos inteligentes de precios similares. Y si agregamos el componente de portabilidad, no tiene realmente gran competencia.
Además tiene una ventaja muy interesante que no tienen otros productos de Sonos: un sistema automatizado de TruePlay que no necesita configuración manual. Pero que además se adapta a las condiciones físicas en que se encuentra el altavoz y que, por su naturaleza portátil, cambian constantemente.
La potencia, volumen o calidad del sonido no disminuye cuando el altavoz está funcionando con sus baterías. Naturalmente, mientras más subes el volumen, menos autonomía.
Por último, el Sonos Move 2 soporta audio vía Bluetooth. El motivo es que al ser portátil, es muy probable que personas que no tienen la app de Sonos quieran poner música. Es más rápido conectarlo por medio de este protocolo inalámbrico que hacer que un tercero se descargue y configure la app.
También viene bien cuando el altavoz está en un lugar donde no tiene conexión Wi-Fi, por lo que Bluetooth es la única opción para poner música con el altavoz. Y aunque es sumamente difícil de notarlo, especialmente en ambientes al aire libre, la calidad del audio vía Bluetooth es inevitablemente menor que Wi-Fi.
Sonido prémium, 24 horas de batería y resistencia al agua (IP56) en un paquete relativamente pequeño, no es del todo económico. El Sonos Move 2 tiene un precio de 500 euros en España, 499 dólares o 10.000 pesos mexicanos.
Para muchos puede ser una cifra alta y difícil de asumir, sobre todo porque pueden obtener sonido similar —por prácticamente la mitad de precio—, adquiriendo un Era 100. Pero claro, se pierden todas las capacidades portátiles.
El Sonos Move 2 no es un altavoz para llevártelo al parque —para ese tipo de usos, es mejor el Roam—. Sí que tiene sentido en un viaje veraniego, en una caravana, pero lo veo más en entornos como una piscina en el paso de la casa, un garaje o para aquellas personas que se mueven de un lado al otro en su piso y quieren algo más de versatilidad y no, simplemente, un altavoz que está perennemente conectado al enchufe. También creo que es una gran opción para espacios de trabajo manual donde constantemente hace falta mover cosas para diferentes tipos de actividades. Ahí uno de estos dispositivos es perfecto.
También veo que este tipo de altavoces puede venir muy bien para eventos de tamaño pequeño o medio, donde la versatilidad de altavoces inteligentes y conectados entre ellos, con alta calidad, alta potencia de volumen y totalmente inalámbricos, serán una verdadera bendición logística para los organizadores.
Hay un detalle más que me encanta del Sonos Move 2, y de su predecesor: el diseño de la base de carga. Es absolutamente genial, pequeñísimo, prácticamente invisible, liviano, y un verdadero testamento a lo que el diseño es capaz de hacer cuando las cosas se hacen bien. Se trata de un pequeño aro sobre el cual se posiciona el altavoz y listo, empieza a cargar.
Ojalá más productos adoptaran estos lenguajes de diseño industrial totalmente orientados a ser útiles y hacer la vida mucho más fácil a las personas.
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Fuente: hipertextual.com